Artículos sobre ‘inmigración’

La reforma del Código Penal ¿Se quiere criminalizar la ayuda a los inmigrantes?

Viernes, 25 de enero de 2013

Una vez más, se vuelve a plantear la polémica sobre el posible castigo a las actuaciones altruistas o solidarias a favor de los inmigrantes.

En esta ocasión, sin embargo, se ha producido un salto cualitativo importante.

Anteriormente, se trataba de conductas tipificadas en la Ley de Extranjería (Ley Orgánica 4/2000) que, por tanto, se encontraban dentro del ámbito del derecho administrativo.

Ahora, sin embargo, se nos anuncia una reforma del código penal que podría tipificar conductas de ayuda a los inmigrantes.

Como en anteriores ocasiones, diversos colectivos y organizaciones han alzado sus voces contra una norma que, según ellos, podría criminalizar conductas humanitarias o solidarias con personas inmigrantes en situación irregular.

¿Es para tanto? ¿Realmente se va a llegar a estos extremos? Pues salgamos de dudas como debe hacerse en estos casos. Es decir, echando un vistazo al texto del anteproyecto de reforma. Esto es lo que dice:

 Se modifica el artículo 318 bis, que queda redactado como sigue:

“1. El que intencionadamente ayude a una persona que no sea nacional de un Estado miembro de la Unión Europea a entrar en el territorio de otro Estado miembro o a transitar a través del mismo vulnerando la legislación de dicho Estado sobre entrada o tránsito de extranjeros, será castigado con una pena de multa de tres a doce meses o prisión de seis meses a dos años.

El Ministerio Fiscal podrá abstenerse de acusar por este delito cuando el objetivo perseguido fuere únicamente prestar ayuda humanitaria a la persona de que se trate.

Si los hechos se hubieran cometido con ánimo de lucro se impondrá la pena en su mitad superior.

2. El que intencionadamente ayude, con ánimo de lucro, a una persona que no sea nacional de un Estado miembro de la Unión Europea a permanecer en el territorio de un Estado miembro de la Unión Europea, vulnerando la legislación de dicho Estado sobre estancia de extranjeros será castigado con una pena de multa de tres a doce meses o prisión de seis meses a dos años.

¿Castiga esto la ayuda meramente altruista o humanitaria? Pues yo diría que sí.

Parece posible que si la ayuda humanitaria tiene como finalidad ayudar al tránsito de un inmigrante dentro de España (práctica bastante común por parte de ONGs o asociaciones cuando, por ejemplo, facilitan ayudas para el desplazamiento de inmigrantes en busca de trabajo) sí podríamos estar ante un delito. Se deja, sin embargo, la puerta abierta para que el fiscal “pueda abstenerse” de acusar por este delito cuando la motivación de la actuación fuera meramente humanitaria.

Mejor sería si se dijera que “deberá abstenerse” de acusar en estos casos. De otra forma, parece evidente que la mera intención humanitaria o altruista no será necesariamente una eximente.

También resulta preocupante el segundo apartado, cuando se refiere a quien con ánimo de lucro “ayude a permanecer” en un Estado de la Unión Europea a un inmigrante en situación irregular.

Este artículo puede abrir la puerta a sancionar penalmente conductas como el emplear a inmigrantes en situación irregular, alquilarles una vivienda, abrir una cuenta en el banco, venderles bienes o servicios o (quien sabe) incluso prestarles asesoramiento para regularizar su situación en España.

Tras el goteo de reformas privativas de derechos a los extranjeros parecería que ahora se quiere sembrar el temor entre la población para que se abstenga de todo tipo de ayuda o colaboración con los inmigrantes irregulares que pueden así convertirse en auténticos parias y carne de todo tipo de abusos, y de discriminación. ¿Nos extrañaremos el día que comiencen a producirse actos racistas como los que se están produciendo en Grecia?

Peligrosa senda a la que, no obstante, no se le puede negar coherencia. ¿Qué será lo siguiente?

Novedades

Propuestas de extranjería: Andalucía Acoge

Jueves, 1 de marzo de 2012

 Javier Sánchez Ribas

Las propuestas tienen un enfoque amplio, y contemplan el fenómeno migratorio en todos sus ámbitos, desde el respeto de los derechos humanos de los migrantes, hasta la cooperación al desarrollo, pasando por medidas que favorezcan la integración y la inclusión social.

El bien ganado prestigio de esta entidad hace que las propuestas deban ser leídas con atención, no sólo por los responsables de las políticas públicas sino por todos los agentes sociales que de una u otra forma estén relacionados con la integración social, y (lo que sería aun más deseable) por el conjunto de la ciudadanía.

Pues no debemos olvidar que la integración y la cohesión social son objetivos que no podemos delegar en nuestros representantes políticos sino que para alcanzarlos precisan, ante todo, que el ciudadano los sienta como suyos.

En nuestras manos está contribuir a una ciudadanía integradora, lo que puede lograrse con pequeños gestos y actitudes diarias como pueden ser no dar credibilidad ni contribuir a la difusión de estereotipos y prejuicios ( “los chinos no pagan impuestos”), evitar prejuicios a la hora de elegir el inquilino de la vivienda que voy a arrendar (“alquilas a uno y se meten veinte”), no culpar al diferente de problemas estructurales (“se quedan con todas las ayudas”, “colapsan la Seguridad Social”) y no cayendo en el miedo al diferente (“quieren imponernos sus costumbres”).

En resumen, se trata de aceptar con naturalidad que nuestra sociedad ha cambiado y exigir a nuestros representantes que no hagan de ello un problema y que gestionen dicha realidad con el máximo respeto por las personas y con el objetivo de lograr una sociedad integradora y respetuosa de los derechos de todas las personas, con independencia de su origen.

Y por supuesto, deberíamos tener esto en cuenta a la hora de decidir quienes nos representarán en nuestras instituciones.

Leamos con atención, pues, las propuestas de esta organización y démosle difusión para que entre todos contribuyamos al logro de sus objetivos

Propuestas Politicas Andalucía Acoge

Inmigración

Racismo y xenofobia en campaña (y 2)

Martes, 8 de noviembre de 2011

Javier Sánchez Ribas

Continuando con el post anterior, muy poco a poco, sin embargo, comenzamos a encontrar sentencias que discrepan de ese restrictivo criterio.

Podríamos también citar el “caso Badabing”, (Sentencia nº 412 del Juzgado Penal nº 22 de Barcelona de 29 de Octubre de 2009), en que se aplicó la agravante del artículo 22.4 en un caso de lesiones en que se profirieron expresiones de claro contenido racista y xenófobo.

La Audiencia Provincial de Madrid tuvo ocasión de aplicar el art. 515 en su sentencia de 16 de Julio de 2009 (nº 79/09) en la que condenó, por un delito de asociación ilícita, a los miembros de la organización Hammerskin España, de clara orientación nazi y como tal, racista y xenófoba.

Sin embargo, no ha sido hasta 2006 cuando se ha aplicado el art. 510 del Código Penal, cuando el Juzgado Penal nº 2 de Lleida  condenó a dos hermanos por difundir textos injuriosos de contenido xenófobo y racista.

Cartel de Plataforma per CatalunyaComo novedad, y en relación con este post, actualmente tiene lugar en Cataluña el procesamiento de varios líderes de un partido político cuya única razón de ser parece ser el rechazo de toda la inmigración, y de la  población musulmana, por difundir panfletos con información falsa relativa a la población musulmana (del tipo “los niños moros tienen preferencia a la hora de obtener becas” o “los inmigrantes reciben medicamentos gratis”).

Está por ver cual será la sentencia que recaiga, pero consideramos positivo que se empiece a vigilar las declaraciones públicas de los partidos y líderes políticos, que no siempre puede ampararse en la libertad de expresión, como ya estableció el Tribunal Constitucional en su Sentencia 214/1991  en la que estableció que

El odio y el desprecio a todo un pueblo o a una etnia (a cualquier  pueblo o a cualquier etnia) son incompatibles con el respeto a la dignidad humana, que sólo se cumple si se atribuye por igual a todo hombre, a toda etnia,  a todos los pueblos. Por lo mismo, el derecho al honor de los miembros de un  pueblo o etnia, en cuanto protege y expresa el sentimiento de la propia dignidad, resulta, sin duda, lesionado cuando se ofende y desprecia genéricamente a todo  un pueblo o raza, cualesquiera que sean.

No creemos que sea casualidad que, como hemos visto, la mayoría de las (todavía escasas) sentencias en que se está actuando en esta línea tengan lugar en Cataluña, que es la única Comunidad Autónoma donde existe un servicio específico como es el  Servicio de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Barcelona.

Cartel Frente NacionalEl hecho de que a día de hoy los partidos políticos que hacen bandera del racismo y la xenofobia sean minoritarios no deben hacernos obviar el riesgo de que este tipo de ideas sean acogidas en nuestra sociedad (lo que es más fácil en tiempos de crisis como el actual), con la consecuencia del auge de dichos partidos o, lo que sería aun peor, que sean asumidas por los partidos mayoritarios como estrategia de captación de votos, como vemos con demasiada frecuencia en países de nuestro entorno próximo.

Por ello, consideramos que para evitar males mayores en el futuro, sería necesario que se legisle de forma que este tipo de actitudes y declaraciones puedan ser debidamente castigadas y que se constituya a nivel nacional una fiscalía antidiscriminación que frene este tipo de actitudes y declaraciones que tan nocivas pueden ser para la pacífica convivencia y el futuro de nuestra sociedad.

Y, por supuesto, que nosotros, como votantes, no caigamos en la tentación de sucumbir a estos discursos excluyentes e intolerantes.

 

Inmigración

Racismo y xenofobia en campaña (1)

Martes, 1 de noviembre de 2011

Cartel España 2000Javier Sánchez Ribas

Como viene siendo habitual cuando nos encontramos en campaña electoral, algunos partidos y líderes políticos recurren al fantasma de la inmigración, que tan buenos réditos en forma de votos parece que piensan obtener.

Resulta preocupante el auge (relativo, pues siguen siendo fuerzas muy minoritarias) de algunos partidos cuya única razón de ser parece ser el rechazo al inmigrante y a lo que consideran “extranjero” (religión, costumbre, etc).

No está de mas, por ello, el que recordemos algunos textos legales que podrían ser de aplicación en estos casos:

Art.  22 Código Penal

Son circunstancias agravantes: (…) 4. Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, la enfermedad que padezca o su discapacidad

 

Art. 510 del Código Penal

1. Los que provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía, serán castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses.

2. Serán castigados con la misma pena los que, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, difundieren informaciones injuriosas sobre grupos o asociaciones en relación a su ideología, religión o creencias, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía.

 

Art. 515 del Código Penal

Son punibles las asociaciones ilícitas, teniendo tal consideración: (…)  5. Las que promuevan la discriminación, el odio o la violencia contra personas, grupos o asociaciones por razón de su ideología, religión o creencias, la pertenencia de sus miembros o de alguno de ellos a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, situación familiar, enfermedad o minusvalía, o inciten a ello.

Como vemos, tanto alguna propaganda electoral como algunas de las declaraciones políticas que hemos oído recientemente (y que, me temo, seguiremos escuchando estas próximas semanas) podrían constituir estas infracciones, a pesar de que existe una sensación de impunidad al respecto.

Lamentablemente, los criterios jurisprudenciales en la materia han venido siendo muy restrictivos, y raras son las sentencias en las que se aplica la agravante del art. 22.4 y casi inexistentes las que condenan en aplicación del art. 510, pues es muy extendido el criterio (erróneo, en nuestra modesta opinión) de que no basta la mera provocación al odio, la violencia o la discriminación, sino que para aplicar dicho tipo penal debemos encontrarnos ante la provocación o incitación a la comisión de un concreto hecho delictivo.

Así, en los últimos años nos hemos encontrado ante situaciones difíciles de explicar, como la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, 26 de Octubre de 2003, sentencia nº 32/2003.

En este caso, un ciudadano ecuatoriano fue arrojado al mar por unos porteros de discoteca, declarando uno de ellos con posterioridad a uno de los agentes de la policía portuaria que posteriormente acudió al lugar de los hechos que “yo por un sudaca de mierda no me tiro al agua y mojo mi móvil”.

Agresión en el Metro de BarcelonaA pesar de esto, el Tribunal no consideró que en los hechos concurría la agravante de racismo.

Tampoco lo consideró, sorprendentemente, el Juzgado Penal 16 de Barcelona en el célebre caso en que un joven agredía a una menor ecuatoriana en el metro de Barcelona, a pesar de lo explícito de las imágenes y de probarse la existencia de comentarios del tipo “sudaca de mierda” y “vete a tu país” .

Inmigración

¿Porqué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

Martes, 22 de marzo de 2011

¿O por qué dicen inmigrantes cuando están hablando de refugiados?

Javier Sánchez Ribas

A nadie se le escapa que el lenguaje no es neutro. Y menos cuando el lenguaje es utilizado por los medios de comunicación. Elegir un término u otro, sin ser ninguno falso ni erróneo, puede transmitir una u otra imagen sobre un mismo fenómeno bajo una supuesta apariencia neutra de “información”.

mapa de libia y países limítrofesEsto es muy acusado cuando en los medios se hace referencia a los movimientos migratorios hacia nuestros países.

Por ejemplo, cuando millones de personas se desplacen la próxima Semana Santa, los medios nos hablarán de “operación salida”.

Sin embargo, cuando unos centenares o a lo sumo miles de personas huyen de la crisis en Túnez o Libia, los mismos medios hablan de “avalancha de inmigrantes”.

Por eso, queremos recordar la importancia de usar los términos con propiedad, especialmente cuando hablamos de movimientos migratorios.

Junto a los términos claramente peyorativos (avalancha, invasión, catástrofe), que indudablemente pretenden crear alarma sobre un fenómeno, existe otra tendencia, más sutil, pero de gran calado, al calificar a todos estos movimientos como “inmigrantes”.

grupo de subsaharianosDebemos recordar que, excluyendo deseos de ver mundo o de realización personal, podríamos resumir los motivos por los que uno abandona el lugar donde ha nacido, crecido y echado raíces en dos grandes grupos:

  • quienes se trasladan de forma voluntaria, con intención de mejorar su vida, encontrar un mejor trabajo, etc (emigrantes o inmigrantes, según desde donde se miren);
  • quienes huyen de una situación que les provoca temor a sufrir daños (refugiados o desplazados).

La diferencia no es baladí, pues mientras casi todo el mundo acepta con naturalidad que a las personas del primer grupo se les limite su libertad de movimiento internacional, resulta  menos presentable, moral y éticamente, negarse a recibir a los segundos.

Quizá esta pueda ser una explicación del uso interesado de uno u otro término en función de las inclinaciones de quien lo utilice.

Pero, además, debemos recordar que, jurídicamente, España, como firmante de la Convención de Ginebra de 1951 tiene la obligación de proteger a quienes

debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él.

Cartel de madera con la palabra BORDER (frontera)Nuestra Ley de Asilo en línea con las tendencias más modernas en la materia, extendió el derecho a la protección internacional a

las personas de otros países y a los apátridas que, sin reunir los requisitos para obtener el asilo o ser reconocidas como refugiadas, pero respecto de las cuales se den motivos fundados para creer que si regresasen a su país de origen en el caso de los nacionales o, al de su anterior residencia habitual en el caso de los apátridas, se enfrentarían a un riesgo real de sufrir alguno de los daños graves previstos en el artículo 10 de esta Ley, y que no pueden o, a causa de dicho riesgo, no quieren, acogerse a la protección del país de que se trate.

Por tanto, además de las consideraciones éticas y morales, cuando hablamos de materias tan sensibles como los desplazamientos de población, sería conveniente que extremáramos el cuidado a la hora de utilizar los términos con propiedad, especialmente los medios de comunicación y nuestros responsables políticos, capaces de generar estados de opinión más o menos receptivos hacia los movimientos migratorios.

imagen velada de personas tras una alambradaPor último, recordemos que existe un instrumento jurídico, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que también vincula a España y cuyo artículo 1 dice que

todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Quizá si todos tuviéramos más presentes estas hermosas palabras en nuestra actitud y trato a los demás, el resto de la Declaración sería innecesario.

 

 

 

 

Inmigración

Año Nuevo, Valla Nueva (2)

Martes, 18 de enero de 2011

La valla fronteriza en Grecia, un nuevo paso en la construcción de la Europa Fortaleza (2).

Javier Sánchez Ribas

Esquema vallas fronterizas Ceuta y Melilla

Vallas fronterizas Ceuta/Melilla

Aparentemente, como decíamos que sucedía con la gran muralla china, el sentido y eficacia de tales construcciones y operaciones es evidente, como se encargan de recordarnos nuestros gobernantes, quienes demuestran con estadísticas irrefutables que la llegada de migrantes por mar o a través de nuestras fronteras terrestres ha disminuido drásticamente.

Y sin embargo, si intentamos ver el fenómeno con un poco más de perspectiva, nos daremos cuenta de lo cuestionable de tales afirmaciones.

En las últimas décadas el número de personas que llegaron a España por vía marítima fue insignificante dentro del total de inmigrantes llegados a España (alrededor de un 5%).

Este dato por sí solo ya nos hace cuestionarnos si realmente la magnitud del fenómeno hacía necesaria tan descomunal inversión de dinero y medios humanos.

Como en el relato, más parece que estas construcciones y operaciones tuvieran la finalidad de tranquilizar a la opinión pública y dar la imagen de que existe un peligroso enemigo al que hay que temer y evitar por todos los medios, sin importar lo que cueste.

Si  durante los últimos años el número de migrantes que llegaban a las costas españolas ha disminuido, ello no significa que estas personas hayan desistido en su empeño, o que las condiciones en sus sociedades de origen ya no les impulsen a viajar. Es simplemente que, en contra de lo que pensábamos, no somos el ombligo del mundo y el verdadero objetivo de estas personas no era emigrar a España sino a Europa, y por ello han ido buscando nuevas alternativas para alcanzar este objetivo.

Así, como en el relato de Kafka, se van construyendo pequeños tramos de “gran muralla”, (primero en España, luego en Italia, ahora en Grecia) mientras quienes desean entrar en el “imperio” se van trasladando buscando los huecos todavía existentes en la frontera.

Y lo previsible es que continúe siendo así mientras Europa continúe siendo un ámbito de prosperidad material y de respeto de los Derechos Humanos.

Y es que si el número de extranjeros en España ha disminuido, se debe a otros muchos factores, principalmente a que España ha dejado de ser un lugar atractivo para muchos migrantes.

Prendas de ropa en la valla de Melilla

Valla fronteriza de Melilla

Por ello, debemos ser conscientes de que, a largo plazo, una valla jamás ha sido solución para ningún problema, como tampoco lo será para el flujo de migrantes que desean llegar a nuestras tierras.

De esta manera, el día que ninguna persona quiera emigrar a España probablemente no tendremos que celebrar el éxito de nuestra “gran muralla europea”, sino que tendremos que lamentar que Europa habrá dejado de ser un faro que atraiga a quienes desean vivir en condiciones de libertad y dignidad.

Inmigración, Unión Europea

Año Nuevo, valla nueva (1)

Lunes, 17 de enero de 2011

La valla fronteriza en Grecia, un nuevo paso en la construcción de la Europa Fortaleza.

Javier Sánchez Ribas

la Muralla ChinaEn su relato “De la construcción de la Muralla China”, el gran Franz Kafka relataba las reflexiones de un trabajador especializado de tan descomunal obra. Aparentemente, tal cuestión no tenía ni que plantearse. Se trataba de la más eficaz prevención ante las potenciales invasiones de los mongoles del norte.

Pero durante sus reflexiones, el protagonista llega a la conclusión, de que la verdadera finalidad de la muralla china nunca fue defensiva. Su verdadero sentido era otro: la unidad del imperio mediante la creación de un objetivo común tan grandioso que movilizara a todos sus habitantes y recursos en la tarea y les hiciera sentir el orgullo de pertenencia a un imperio capaz de tan magna obra. Por otro lado, ya desde niños se les inculcaba el temor a un invasor que nunca habían visto y que probablemente, aún sin muralla alguna, jamás podría alcanzar las regiones donde vivían, dada la vastedad del imperio. Dicho temor era una eficaz herramienta de control, que contribuía a generar una necesidad de protección por el emperador.

Mientras la muralla estaba siendo construida era absolutamente ineficaz, pues se construía por pequeños tramos aislados que tardaban décadas en conectarse.

Según el protagonista, se daba la paradoja de que las tribus del exterior, mediante sus continuos traslados según iba siendo construida la muralla, tenían una visión mucho más real del estado de construcción de la muralla, algo que los propios constructores desconocía, dada la vastedad de la construcción.

Pero ni siquiera una vez construida tuvo eficacia como medio disuasorio de invasiones y el imperio que la construyó acabó, como todos, por desaparecer.

Y es que lo que de verdad mantenía vivo el imperio chino era su fortaleza militar, económica, social y cultural, y a ello no contribuía en modo alguno una muralla, por más larga, alta y robusta que ésta fuera.

El Muro de Berlín frente a la Puerta de Brandemburgo

Cuando, siglos más tarde, en 1989 vimos sorprendidos como caía el muro de Berlín, muchos (casi todos) pensamos que era todo un símbolo del fin de las barreras entre los seres humanos por razones de nacionalidad, ideología o creencias.

A principios de 2011, hemos tenido tiempo suficiente para desengañarnos.

Las diferencias sociales, económicas, religiosas, culturales, políticas siguen existiendo, siguen siendo en ocasiones enormes y siguen empujando a millones de personas a intentar buscar nuevos horizontes donde desarrollar sus vidas en condiciones de dignidad.

Pero la respuesta de nuestras sociedades parece que no ha cambiado tanto desde los tiempos de la dinastía Qin. Ante la posible llegada de personas que nuestras sociedades no desean, la solución es la misma: construir murallas.

Valla fronteriza México-EE.UU. (Desierto de Sonora)

Frontera EEUU-México (Desierto Sonora)

Así se ha hecho en Ceuta y en Melilla, en la frontera entre México y EEUU, y este año se está planteando construir una valla fronteriza entre Grecia y Turquía.

Se complementan estas construcciones con “vallas marítimas” que la Unión Europea, a través de la agencia FRONTEX tan eficazmente está estableciendo en el Atlántico y el Mediterráneo.

Así, como en el relato de Kafka, vamos construyendo tramos de un muro que, una vez finalizado, se supone que será nuestra protección eficaz, definitiva e infranqueable contra unas personas a las que se trata como invasores.

Inmigración, Unión Europea

¿Gitano, rumano o europeos?

Jueves, 28 de octubre de 2010

Sobre la expulsión de personas de etnia gitana de Francia.

Javier Sánchez Ribas

Bandera UE«Artículo 2 del Tratado de la Unión Europea

La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres».

Recientemente, una orden administrativa del Ministerio del Interior en Francia, en la que se dictaban instrucciones para desmantelar asentamientos ilegales, “preferentemente de gitanos/romaníes” (“en priorité, ceux des roms“) provocó una contundente reacción por parte de Viviane Reding, la Vicepresidenta de la Comisión Europea y Comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía.

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Unión Europea

Crisis ¿Sobran los inmigrantes? (2)

Jueves, 14 de octubre de 2010

by Francisco Franco Pantoja.  MMX

El mercado laboral, por diferentes causas que serían objeto de otras controversias y que no vamos a tratar ahora, (anotamos en nuestro debe sin embargo, el hacer una merecida entrada sobre la misma en un futuro cercano), nos arroja un índice de desempleo muy superior a la media europea.

Atrevámonos a cargarnos de criterios imparciales.

Nuestro esquema laboral parece estar dotado de instituciones ciertamente rígidas en el que la oferta no termina de adecuarse lo suficientemente a la demanda. Es precisamente entonces donde finalmente la inmigración ha terminado por ayudar a “flexibilizar” de alguna manera esa mano de obra.

Dicho de otro modo. Pensemos en un recién licenciado que no termina de encontrar trabajo, ¿realmente estaría dispuesto este joven a trabajar en el servicio doméstico, cómo mayordomo?, ¿tal vez como camarero en un restaurante que se encontrara fuera de su Comunidad Autónoma?

Dentro de estos parámetros ¿podríamos sostener honestamente que un extranjero está realmente  sustrayéndole su puesto de trabajo? Leer más…

Inmigración

Crisis ¿Sobran los inmigrantes?

Miércoles, 13 de octubre de 2010

by Francisco Franco Pantoja.  MMX

El desempleo en España, permítanme que volvamos a recordar lo obvio, arroja datos preocupantes. El paro “oficial”, ese que aparece periódicamente en los informes que sirven de pilares a los diversos y subjetivos programas de debates que ¿enriquecen? nuestras cenas;  supera los 4 millones.

Dicho de otro modo, el número de los que involuntariamente padecen sus lunes al sol, roza el 20% de la población activa. El desempleo real, debe ser, sin duda superior, muy superior. En el actual entorno macroeconómico que conocemos  y vivimos todos, no parece difícil que nos pueda surgir esta pregunta.

¿Estamos en una situación en la que sobran los inmigrantes? …

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Inmigración